Soy el orgulloso padre de siete hijos, cinco del siglo pasado y dos de éste.
Bromeo con esto en mis conferencia y delante de ellos. Admiro y amo a cada uno de ellos. Hoy me considero buen padre. No soy abuelo todavía, ya vendrán los nietos algún día.
Tenemos muchos recuerdos lindos de cuando los más grandes eran pequeños. Pero, en aquellos tiempos, estaba más obsesionado por el éxito y los negocios que por la familia. Es cierto que me esforzaba por dedicarles tiempo de calidad. Tenía conciencia de eso; pero las obligaciones y el tiempo no daban para todo.
Hoy hubiera querido estar todas las noches con ellos y compartir la cena, hubiera sido muy feliz desayunando todas las mañanas antes de llevarlos a la escuela y al colegio. Muchas veces llegué a mi casa cuando ya estaban dormidos. Besaba a cada uno y me dolía el corazón. Algunas veces, me tuve que ir antes de que se levantaran.
Pagué el precio.
Poco a poco he logrado recuperar el tiempo perdido con ellos. Creo que hoy soy mucho mejor padre. Me hace sentir bien poder abrazarlos y besarlos, decirles que los amo. Me gusta que cuando lo hago, colocan por un momento sus mejillas en mi pecho. Eso me llega más que cualquier otra cosa. Me hace sentir bien.
Ellos saben cuánto valoro la familia, al punto de que la considero la primera de las cuatro riquezas que debemos buscar.
El dinero no está por encima de la familia, aunque sea para que ellos vivan mejor. Tampoco está por encima de la búsqueda de ser mejores personas.
Ser dueño de tu propia empresa, es un estilo de vida. No debe ser tu meta en la vida. La riqueza económica, la independencia financiera es una meta deseada. Es importante y te permite ofrece a tus seres queridos cosas buenas. El éxito no es una meta, debes verla como el camino. Mira cada paso que das como el éxito.
Si te levantas y emprendes ya estás teniendo éxito. Cada peldaño que subes es un éxito y te acerca a lo que deseas; pero en medio de eso dedícate a lo que verdaderamente importa.
Anda, mira de qué manera mejoras y fortaleces las relaciones con tu pareja si la tienes, con tus hijos, con tus padres, con tus hermanos y tus otros familiares cercanos. Construye buenas relaciones de amistad, también.
Dedica el tiempo necesario para mejorar tu salud, física, mental, emocional y espiritual . Busca ser mejor persona, dejar tu impronta, tu huella, tu legado.
Celebra este Día del Padre, abrazando a tus hijos, a tus nietos. Ámalos y díselos. Comprométete contigo mismo a buscar más tiempo de calidad con ellos. Mantente siempre en comunicación con cada uno. Ofréceles, por sobre todas las cosas, amor incondicional.
.
TE INVITO A DESCARGAR GRATIS MI EBOOK
12 MEDIDAS
PARA EVITAR UNA
CRISIS FINANCIERA
Y PARA MEJORAR LOS
RESULTADOS DE TU EMPRESA


